China ha surgido como el gigante manufacturero de nuestro tiempo y hacer negocios con China es una necesidad para la mayoría de las empresas orientadas a productos.

Es un error común pensar que "Hecho en China" es sinónimo de mala calidad. Si bien es cierto que muchos productos fabricados en China son de mala calidad, la demanda generalmente la dicta el comprador, no el fabricante. Lo cierto es que China alberga a algunos de los mejores fabricantes del mundo. Como comprador, el reto consiste en descubrir qué empresas pueden fabricar sus productos con la calidad que necesita. Esto puede ser difícil por diversas razones, como la barrera del idioma, los malentendidos culturales y el tiempo limitado para comunicarse con tantos posibles fabricantes, entre otras. Contar con un contacto experimentado y con conocimientos en el sector manufacturero relevante para su industria, en quien pueda confiar, es invaluable. Confíe en la experiencia de esta persona u organización y podrá evitar de inmediato muchos de los posibles inconvenientes al hacer negocios con China.